Beneficios de la economía colaborativa

Pese a que ya hay varios gigantes de la economía colaborativa de los que ya hemos hablado, como Uber o Airbnb; estos modelos de negocios aún están definiéndose, sobre todo, en lo que se refiere al cumplimiento de la legislación y su encaje con las actividades profesionales de carácter similar. Dicho esto, la economía colaborativa ofrece múltiples ventajas y beneficios, por ejemplo:

  • Creación de oportunidades de autoempleo

Cualquier particular que disponga de un activo o pueda ofrecer un servicio, tiene a su alcance múltiples plataformas que le permiten acceder a miles de posibles consumidores o clientes.

  • Reducción del coste de actividad

Muchos modelos de economía colaborativa se fundamentan en el uso intensivo de Internet y el teletrabajo. Eso implica una notable reducción de costes, relacionados con el transporte al lugar de trabajo, alquiler de oficinas, etc. No obstante, incluso en aquellos casos en los que se opte por la utilización de una oficina o instalaciones de cualquier tipo, los espacios de “coworking” son una excelente alternativa, dado que los usuarios comparten los gastos fijos.

  • Reducción del coste de vida

Igualmente, la posibilidad de adquirir productos de segunda mano o prescindir de la compra de determinados activos como un vehículo propio se traduce en una evidente reducción de los costes de vida. Hasta hace poco tiempo, la propiedad privada de determinados activos estaba íntimamente ligada al estilo de vida tradicional como, por ejemplo, disponer de uno o varios coches en propiedad, comprar ropa de marca, etc. Igualmente, resultaba ineludible costear determinados servicios, como el transporte, o la reserva de un hotel durante un viaje. Gracias a la economía colaborativa, los particulares pueden adoptar un nuevo estilo de vida en el que comparten su vehículo habitual con otras personas, compran ropa de marca de segunda mano, o se alojan en una habitación privada cuando se van de vacaciones.

  • Incremento de las oportunidades de negocio

Mediante la colaboración de múltiples participantes, es posible sacar adelante modelos de negocio que resultarían inviables o demasiado arriesgados por parte de un solo inversor o emprendedor. La economía colaborativa multiplica, por tanto, las oportunidades de hacer negocio, y pone al alcance de la mayor parte de la gente la posibilidad de emprender con recursos mínimos.

  • Facilidad en el acceso a financiación

Por último, no podemos olvidar que, gracias al crowdfunding y crowdlending, el acceso a financiación para el lanzamiento de proyectos o el desarrollo de una actividad profesional es mucho más flexible. Hasta la llegada de la economía colaborativa, las empresas y emprendedores solo contaban con las entidades bancarias y financieras tradicionales. Sin embargo, ahora pueden ampliar sus fuentes de financiación y valerse del apoyo de cientos o miles de particulares que actúan como inversores. Estos son solo algunos de los principales beneficios de la economía colaborativa. No me cabe duda de que, si los legisladores nacionales están dispuestos a flexibilizar las normativas, vamos a asistir al apogeo de negocios basados en esta filosofía, lo que supondrá un cambio radical en la economía global y nuestro estilo de vida.

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